Detectar Plagas y Enfermedades
La mayoría de las plagas y enfermedades se pueden anticipar. Solo necesitas los datos correctos.
Los hongos, bacterias e insectos que atacan los cultivos no aparecen al azar: se desarrollan cuando se dan las condiciones climáticas adecuadas. Temperatura, humedad del aire y horas de hoja mojada son las variables que marcan el riesgo. Con sensores en tu finca, puedes verlo venir.
El problema real
Tratar por calendario sale caro. No tratar a tiempo, más.
La gestión fitosanitaria en la mayoría de explotaciones funciona así: se aplican tratamientos en fechas fijas, por tradición o por calendario preventivo, independientemente de si las condiciones reales favorecen o no la aparición del problema. El resultado es que se trata de más cuando no hace falta, y a veces se trata tarde cuando sí hace falta.
Los productos fitosanitarios tienen un coste directo significativo. Pero también tienen un coste indirecto: resistencias, impacto en fauna auxiliar, residuos en el producto final y exigencias crecientes de los mercados de destino. Cada aplicación innecesaria es un coste que se podría haber evitado.
La clave está en saber cuándo las condiciones favorecen el desarrollo de un patógeno o una plaga, y actuar en ese momento con criterio, no antes ni después.
Qué variables determinan el riesgo
El clima de tu finca como herramienta de predicción.
Humedad relativa y temperatura del aire
La mayoría de hongos y bacterias que afectan a los cultivos necesitan una combinación específica de temperatura y humedad elevada durante un número de horas determinado para desarrollarse e infectar. Conocer esas condiciones en tiempo real en tu propia parcela te permite saber cuándo se ha dado el escenario de riesgo.
Humectación foliar
Las horas en las que la hoja está mojada son el factor más directamente relacionado con el riesgo de infección fúngica. Un rocío prolongado o una lluvia seguida de temperatura cálida son las condiciones clásicas para el desarrollo de mildiu, botrytis, alternaria y otros patógenos. El sensor de humedad relativa y temperatura calcula automáticamente las horas de humectación foliar.
Integral térmica y ciclos de plagas
Los insectos plaga también responden a la temperatura. Cada especie necesita acumular una determinada cantidad de calor para pasar de una fase de su ciclo de vida a la siguiente. Monitorizando la temperatura acumulada desde el inicio de la campaña, es posible estimar cuándo un insecto va a pasar a la fase adulta o reproductiva, y programar los tratamientos en el momento más eficaz.
Lluvia y períodos de mojado
La lluvia activa esporas, dispersa inóculo y crea las condiciones de humedad que muchos patógenos necesitan para germinar. Saber exactamente cuándo y cuánto ha llovido en tu parcela permite correlacionar los eventos de lluvia con los riesgos fitosanitarios reales.
Qué puedes hacer con esa información
Tratar en el momento adecuado, no en el calendario.
Identificar las ventanas de riesgo real
Con datos de temperatura, humedad relativa y humectación foliar en continuo, puedes ver cuándo se han dado las condiciones que favorecen la infección. Eso permite concentrar la vigilancia y los tratamientos en esos momentos, en lugar de tratar cada cierto número de días independientemente de las condiciones.
Reducir el número de aplicaciones sin aumentar el riesgo
Muchas explotaciones que empiezan a monitorizar el clima descubren que una parte de sus tratamientos preventivos se aplicaban en condiciones que no favorecían la infección. Reducir esas aplicaciones supone un ahorro directo en producto y mano de obra, sin comprometer la protección del cultivo.
Elegir el mejor momento para aplicar
Los datos de viento, temperatura y humedad permiten elegir las ventanas óptimas para la aplicación: sin rachas que dispersen el producto, con temperatura adecuada para la eficacia del fitosanitario y sin lluvia prevista en las horas siguientes.
Cómo lo hacemos con Plantae
Los productos que hacen posible esta solución.
Esta solución se apoya principalmente en el sensor de humedad relativa y temperatura ambiente de Plantae, que calcula de forma automática las variables más relevantes para la gestión fitosanitaria. Se complementa con el pluviómetro, el sensor de radiación solar y, en algunos casos, con la imagen satelital para una visión más completa del estado del cultivo.
Sensor de HR y Tª Ambiente
Humedad relativa, temperatura del aire, punto de rocío, DPV y humectación foliar.

Pluviómetro
Lluvia real en tu parcela. Cuándo ha llovido y cuánto.

Sensor de Radiación Solar
Condiciones de luz que afectan al desarrollo del cultivo y de los patógenos.

Imagen Satelital
Índices NDVI y NDWI para seguir el estado del cultivo desde el aire.
Para quién es esta solución
Para cualquier explotación que quiera gastar menos en tratamientos y proteger mejor el cultivo.
Cultivos con alta presión de enfermedades fúngicas
Explotaciones en zonas con clima húmedo o con riego por aspersión
Técnicos de producción integrada o ecológica
FAQs
Lo que nos suelen preguntar.
¿El sensor me dice directamente cuándo hay riesgo de plaga o enfermedad?
¿Para qué enfermedades es más útil?
¿Necesito tener conocimientos técnicos para interpretar los datos?
¿Puedo combinar estos datos con los del suelo?
¿Cuánto cuesta?
Trata cuando hace falta. No por costumbre.
Cuéntanos tu cultivo y los problemas fitosanitarios más frecuentes. Te ayudamos a definir qué sensores necesitas para anticiparte a ellos.