Controlar el Desarrollo del Cultivo
Tu cultivo sigue su propio calendario. Que tus decisiones lo sigan también.
Cada cultivo avanza a través de sus fases — brotación, floración, cuajado, engorde, maduración — a un ritmo que depende de la temperatura acumulada, la radiación y el estado del suelo. Monitorizar esas variables en tiempo real te permite saber exactamente en qué fase está el cultivo y qué necesita en cada momento.
El problema real
Gestionar un cultivo por fechas del calendario tiene un límite.
Las guías agronómicas, los cuadernos de campo y la experiencia acumulada trabajan con fechas: plantar el día X, tratar en la semana Y, regar a partir del mes Z. Pero el cultivo no avanza por fechas: avanza por temperatura acumulada, por horas de luz, por el estado del suelo. Dos campañas consecutivas con diferente temperatura media pueden tener fenologías muy distintas.
Cuando el técnico toma decisiones sin saber exactamente en qué fase fenológica está el cultivo, el margen de error se amplía: un tratamiento aplicado demasiado pronto pierde eficacia, un riego en el momento equivocado puede afectar a la calidad del fruto, una intervención tardía en floración puede comprometer el cuajado.
Los datos climáticos reales de la propia finca permiten pasar de gestionar por fechas a gestionar por estado real del cultivo.
Qué variables controlan el desarrollo del cultivo
Lo que hay que medir para saber en qué punto está el cultivo.
Temperatura acumulada (integral térmica)
Cada cultivo necesita acumular una determinada cantidad de calor — medida en grados-día — para pasar de una fase fenológica a la siguiente. Registrando la temperatura diaria desde el inicio del ciclo, es posible estimar con bastante precisión cuándo llegará a la floración, al cuajado, al envero o a la maduración. Eso permite planificar las labores con más antelación y menos sorpresas.
Horas frío
Muchos frutales necesitan un número mínimo de horas con temperatura por debajo de cierto umbral durante el invierno para florecer correctamente en primavera. Sin esas horas frío, la floración es irregular y la producción se resiente. Monitorizarlas permite anticipar si una campaña va a tener déficit de frío y ajustar las expectativas o las intervenciones.
Radiación solar
La radiación solar determina la capacidad fotosintética del cultivo y su acumulación de azúcares. En frutales y vid, el seguimiento de la radiación a lo largo de la campaña permite entender mejor el desarrollo del fruto y anticipar cómo va a ser la maduración.
Humedad del suelo en fases críticas
El estrés hídrico en determinadas fases del ciclo tiene consecuencias directas sobre el tamaño, la calidad y el sabor del fruto. Cruzar los datos de fenología con los de humedad del suelo permite gestionar el riego de forma estratégica en cada fase, no solo reactiva.
Qué puedes hacer con esa información
De saber en qué fase está el cultivo a actuar en el momento correcto.
Programar tratamientos en la ventana fenológica correcta
Muchos tratamientos solo son eficaces si se aplican en un estado fenológico concreto. Con datos de integral térmica, puedes estimar cuándo el cultivo va a llegar a esa fase y programar la aplicación con antelación, sin depender de la inspección visual en campo.
Ajustar el riego a las necesidades de cada fase
Las necesidades de agua no son las mismas en floración que en engorde del fruto o en maduración. Conocer en qué fase está el cultivo permite ajustar la estrategia de riego a lo que el cultivo realmente necesita en ese momento, no aplicar la misma dosis durante toda la campaña.
Anticipar la fecha de cosecha
La integral térmica acumulada es uno de los mejores predictores de la fecha de maduración. Esa estimación permite planificar la cosecha, coordinar la mano de obra y gestionar la logística con más margen.
Documentar y comparar campañas
El histórico de datos climáticos y de desarrollo del cultivo en Plantae Manager permite comparar campañas, identificar qué variables han influido en diferencias de producción o calidad, y mejorar la gestión año tras año con una base objetiva.
Cómo lo hacemos con Plantae
Los productos que hacen posible esta solución.
Esta solución se implementa con los sensores meteorológicos de Plantae, que calculan de forma automática las variables de desarrollo del cultivo más relevantes. Se complementa con el sensor de temperatura superficial para el seguimiento de heladas en fases críticas y, opcionalmente, con imagen satelital para el seguimiento del estado del cultivo.
Sensor de HR y Tª Ambiente
Temperatura del aire, horas frío, integral térmica y punto de rocío.

Sensor de Temperatura Superficial
Temperatura en superficie. Alertas de helada en fases de brotación y floración.

Sensor de Radiación Solar
Radiación acumulada. Seguimiento de la capacidad fotosintética del cultivo.

Imagen Satelital
Índices NDVI y NDWI para seguir el estado del cultivo desde el aire.
Para quién es esta solución
Para quien quiere gestionar el cultivo con criterio agronómico, no por costumbre.
Fruticultura y viticultura
Horticultura de ciclo largo
Asesores agrónomos con múltiples fincas
FAQs
Lo que nos suelen preguntar.
¿Qué es la integral térmica y para qué sirve?
¿Y las horas frío?
¿Necesito conocimientos agronómicos avanzados para usar esta solución?
¿Puedo ver los datos de desarrollo del cultivo junto a los del suelo?
¿Cuánto cuesta?
Gestiona tu cultivo según lo que le está pasando, no según el calendario.
Cuéntanos qué cultivo tienes y qué fases del ciclo te generan más incertidumbre. Te ayudamos a definir qué necesitas monitorizar.