Analizar Suelo y Agua
Para gestionar bien el suelo, primero hay que conocerlo.
No hay dos suelos iguales. La textura, el pH, la materia orgánica, la conductividad y los nutrientes disponibles varían de una parcela a otra, y a veces dentro de la misma parcela. Sin esa información de base, cualquier decisión sobre riego, fertirrigación o enmiendas es una estimación. Con un análisis de suelo y agua, es una decisión fundamentada.
El problema real
Regar y fertilizar sin conocer el suelo es como cocinar sin saber los ingredientes.
El suelo es el medio donde vive el cultivo. Su textura determina cuánta agua retiene y con qué rapidez la pierde. Su conductividad eléctrica refleja la concentración de sales que puede afectar a la absorción radicular. Su pH condiciona la disponibilidad de los nutrientes. Su materia orgánica influye en la actividad biológica y en la capacidad de retención de agua y nutrientes.
Gestionar un cultivo sin conocer esas características es posible, pero ineficiente. Los protocolos de riego, los planes de abonado y los umbrales de alerta de los sensores se diseñan mucho mejor cuando se conoce el punto de partida real del suelo.
Lo mismo ocurre con el agua de riego: su conductividad, su pH y su composición mineral condicionan cómo afecta al suelo y al cultivo con el uso continuado.
Qué incluye el análisis
Una radiografía completa de tu suelo y tu agua de riego.
Análisis de suelo
El análisis de suelo de Plantae incluye la determinación de la textura y granulometría según la clasificación USDA, el pH en agua, la conductividad eléctrica, la materia orgánica oxidable, y los macronutrientes principales: nitrógeno, fósforo y potasio. A partir de los resultados, el equipo elabora observaciones y recomendaciones para la gestión del suelo y para la configuración de los sensores.
Análisis del agua de riego
El agua de riego tiene su propia composición: conductividad, pH, bicarbonatos, calcio, magnesio, sodio y otros iones que, con el uso continuado, pueden afectar a la estructura del suelo y a la disponibilidad de nutrientes para el cultivo. Conocer su composición permite anticipar problemas de salinidad, ajustar los fertirriegos y tomar medidas preventivas.
Cómo se usa para configurar los sensores
Los resultados del análisis de suelo son la base para configurar correctamente los algoritmos de los sensores Plantae: los umbrales de humedad, los rangos de conductividad de referencia y los parámetros de alerta se ajustan en función del tipo de suelo y el cultivo. Un sensor bien configurado da información mucho más útil que uno con parámetros genéricos.
Cómo lo hacemos con Plantae
El análisis, como punto de partida para todo lo demás.
El análisis de suelo y agua es el primer paso para sacar el máximo partido a los sensores Plantae. Con los resultados del análisis, el equipo configura correctamente los dispositivos y define los umbrales de alerta más adecuados para tu explotación.
Sensor de Humedad
Monitorización continua del estado hídrico del suelo analizado.

Sensor de Conductividad
Seguimiento de la salinidad en base a los resultados del análisis.

Sensor de Partículas
Conductividad de la solución del suelo en puntos de interés.

Imagen Satelital
Identificación de zonas heterogéneas donde muestrear el suelo.
Para quién es esta solución
Para quien quiere empezar con los sensores bien configurados desde el principio.
Nuevas instalaciones de sensores
Explotaciones con problemas de salinidad o nutrición
Fincas con suelos heterogéneos
FAQs
Lo que nos suelen preguntar.
¿El análisis de suelo es obligatorio para instalar los sensores Plantae?
¿Cómo se toma la muestra de suelo?
¿Qué hago con los resultados del análisis?
¿Puedo hacer el análisis aunque no tenga sensores instalados?
¿Cuánto cuesta?
Conoce tu suelo antes de pedir nada a tus cultivos.
Cuéntanos qué cultivo tienes y en qué zona está tu explotación. Te explicamos qué análisis necesitas y cómo te ayudamos a interpretarlo.