Nuevo post y nuevo cultivo. Empezamos la semana hablando sobre la nueva incorporación a nuestra lista de cultivos. En este caso le ha tocado a la Sandía, una planta herbácea con ciclo anual cultivada en una finca experimental localizada en El Ejido, localidad de Almería.

El cultivo del que hablamos hoy utiliza la técnica del acolchado plástico. Con esta técnica se consigue tanto evitar el crecimiento de malas hierbas como disminuir la evaporación del agua que se encuentra en el suelo manteniendo una humedad considerable durante más tiempo en zonas donde existe una alta evapotranspiración. En general beneficia el desarrollo del cultivo cuando existen unas condiciones extremas de agua y temperatura.

En la finca se han colocado dos sensores inalámbricos, uno de ellos a una profundidad de 30 cm y el otro a una profundidad de 15 cm, midiendo los dos en los últimos 5 cm y un Hub donde se recogerán todas las mediciones. Dichas mediciones son realizadas cada 4 horas, lo que le da al dueño de la finca una información detallada, en su ordenador, del estado de la humedad de su suelo, lo que le facilitará la toma de decisiones a la hora de activar o no el riego de la finca generándole una buena producción del cultivo utilizando la menor cantidad de agua posible.

Teniendo en cuenta que tenemos un cultivo con acolchado plástico y que se le ha añadido la tecnología Plantae de sensores inalámbricos es muy probable que los resultados del experimento sean muy positivos para el dueño de la finca en cuanto al ahorro de agua y producción. Y lo más importante, que este primer paso en la sandía sea sólo el inicio en la instalación de nuevos sensores Plantae por esta amplia zona hortícola.