Leñosos
Olivar, almendro, vid, pistacho. Cultivos permanentes donde cada campaña se construye sobre la anterior.
Por qué los leñosos necesitan datos
La gestión del riego en leñosos es estratégica, no reactiva.
En olivar, almendro o vid, el riego no solo afecta al ciclo actual — afecta a la acumulación de reservas para la siguiente campaña, al desarrollo del sistema radicular y al estado general del árbol. Un estrés hídrico en floración o cuajado puede tener consecuencias que no se corrigen durante el resto de la temporada.
Por otro lado, muchas explotaciones leñosas tienen grandes superficies con distintos tipos de suelo, distintos sectores de riego y distinta exposición. Sin datos por sector, gestionar el riego de forma diferenciada es prácticamente imposible. Con sensores en puntos representativos de cada zona, el técnico puede adaptar el protocolo a cada sector con criterio objetivo.
Qué controlamos en leñosos
Humedad, caudal y conductividad para grandes superficies.
Humedad del suelo a múltiples profundidades
En cultivos leñosos con sistema radicular profundo, medir la humedad a dos o tres profundidades distintas — habitualmente 20, 40 y 60 cm — permite ver cómo evoluciona el perfil hídrico del suelo y si el agua de riego está llegando a toda la zona radicular o solo a los primeros horizontes.
Control por sector con caudalímetro
En explotaciones con varios sectores de riego, el caudalímetro instalado al inicio de cada sector permite comparar el caudal teórico con el real y detectar desviaciones que pueden indicar goteros obstruidos, fugas o diferencias en la presión. En almendros en superintensivo, por ejemplo, esa información ha permitido identificar sectores que no recibían el agua correctamente y rediseñar la instalación de riego.
Conductividad y gestión de la fertirrigación
En plantaciones con fertirrigación, el sensor de conductividad permite ver el efecto de cada fertirriego sobre el nivel de sales en el suelo y ajustar las dosis para evitar acumulaciones que perjudiquen la absorción radicular. Especialmente relevante en zonas con agua de alta conductividad.
Seguimiento fenológico
Combinado con los datos meteorológicos, el sensor de temperatura ambiente permite calcular la integral térmica y las horas frío acumuladas, lo que facilita anticipar las fases fenológicas del cultivo — brotación, floración, cuajado, envero — y planificar las intervenciones en el momento correcto.
Caso de uso
Resultados documentados en olivar y almendro.
Cultivos leñosos con los que trabajamos
De la vid al pistacho. Adaptados a cada sistema de plantación.
Olivar
Almendro y frutos secos
Viña
Otros leñosos
Productos y soluciones relacionadas
Lo que más se usa en leñosos.

Sensor de Humedad
Control del estado hídrico del suelo a distintas profundidades.

Caudalímetro
Control del agua aplicada por sector. Detección de fallos en el sistema de riego.

Sensor de Conductividad
Seguimiento de la salinidad y ajuste de la fertirrigación.

Sensor de HR y Tª Ambiente
Integral térmica y horas frío para seguimiento fenológico.

Imagen Satelital
Identificación de zonas heterogéneas y colocación óptima de sensores.