Leñosos

Olivar, almendro, vid, pistacho. Cultivos permanentes donde cada campaña se construye sobre la anterior.

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Los cultivos leñosos tienen características únicas: no se replanta cada año, el sistema radicular está establecido, y las decisiones de riego tienen consecuencias que se acumulan campaña tras campaña. Plantae trabaja con olivares intensivos y superintensivos, almendros, viñas, pistacheros y otros frutales de fruto seco desde 2017, en explotaciones de todo tamaño y en toda España.
Por qué los leñosos necesitan datos

La gestión del riego en leñosos es estratégica, no reactiva.

En olivar, almendro o vid, el riego no solo afecta al ciclo actual — afecta a la acumulación de reservas para la siguiente campaña, al desarrollo del sistema radicular y al estado general del árbol. Un estrés hídrico en floración o cuajado puede tener consecuencias que no se corrigen durante el resto de la temporada.

Por otro lado, muchas explotaciones leñosas tienen grandes superficies con distintos tipos de suelo, distintos sectores de riego y distinta exposición. Sin datos por sector, gestionar el riego de forma diferenciada es prácticamente imposible. Con sensores en puntos representativos de cada zona, el técnico puede adaptar el protocolo a cada sector con criterio objetivo.

Qué controlamos en leñosos

Humedad, caudal y conductividad para grandes superficies.

Humedad del suelo a múltiples profundidades

En cultivos leñosos con sistema radicular profundo, medir la humedad a dos o tres profundidades distintas — habitualmente 20, 40 y 60 cm — permite ver cómo evoluciona el perfil hídrico del suelo y si el agua de riego está llegando a toda la zona radicular o solo a los primeros horizontes.

Control por sector con caudalímetro

En explotaciones con varios sectores de riego, el caudalímetro instalado al inicio de cada sector permite comparar el caudal teórico con el real y detectar desviaciones que pueden indicar goteros obstruidos, fugas o diferencias en la presión. En almendros en superintensivo, por ejemplo, esa información ha permitido identificar sectores que no recibían el agua correctamente y rediseñar la instalación de riego.

Conductividad y gestión de la fertirrigación

En plantaciones con fertirrigación, el sensor de conductividad permite ver el efecto de cada fertirriego sobre el nivel de sales en el suelo y ajustar las dosis para evitar acumulaciones que perjudiquen la absorción radicular. Especialmente relevante en zonas con agua de alta conductividad.

Seguimiento fenológico

Combinado con los datos meteorológicos, el sensor de temperatura ambiente permite calcular la integral térmica y las horas frío acumuladas, lo que facilita anticipar las fases fenológicas del cultivo — brotación, floración, cuajado, envero — y planificar las intervenciones en el momento correcto.

Caso de uso

Resultados documentados en olivar y almendro.

Olivar intensivo — reducción del 35% en duración de riegos
Un cliente con olivar intensivo redujo la duración de sus eventos de riego ajustando la cadencia según los datos de humedad por profundidades. El seguimiento durante dos campañas completas permitió además adaptar el riego a los cambios fenológicos del cultivo, evitando la saturación del suelo y la asfixia radicular.
Configuración: 1 Hub + 3 sondas a 20, 40, 60 cm + caudalímetro
Inversión: 1.720 € año 1 (instalación y análisis incluidos).
Almendro superintensivo — detección de fallo en el sistema de riego
Un cliente con almendro superintensivo veía cómo uno de sus sectores se venía abajo de forma recurrente. Con sensores a 20 y 40 cm en ambos sectores y caudalímetros en cada uno, se identificó que el agua no llegaba con el mismo caudal al sector izquierdo en el mes de septiembre. Esa información sirvió para rediseñar la instalación de riego.
Configuración: 1 Hub + 4 sondas a 20 y 40 cm + 2 caudalímetros (uno por sector)
Inversión: 1.699 € (instalación incluida). La inversión se amortizó mejorando el rendimiento de los sectores problemáticos.

Cultivos leñosos con los que trabajamos

De la vid al pistacho. Adaptados a cada sistema de plantación.

Olivar
Olivar tradicional, intensivo y superintensivo en toda España y Portugal. Tanto en regadío como en secano con riego de apoyo. Configuración adaptada a distintos marcos de plantación y tipos de suelo.
Almendro y frutos secos
Almendro en marcos tradicionales, intensivos y superintensivos. También pistachero, nogal, avellano y otros frutales de fruto seco. Especialmente útil en explotaciones con suelos heterogéneos entre sectores.
Viña
Vid en espaldera y en vaso, en secano y en regadío. El sensor permite monitorizar distintos sectores de forma independiente y aplicar estrategias de déficit hídrico controlado en las fases de mayor interés enológico.
Otros leñosos
Cítricos, aguacate, chirimoyo, mango, caqui y otros frutales subtropicales. También manzano, peral, cerezo, ciruelo, melocotonero y otros frutales de clima templado.

Productos y soluciones relacionadas

Lo que más se usa en leñosos.

Sensor de Humedad

Control del estado hídrico del suelo a distintas profundidades.

Caudalímetro

Control del agua aplicada por sector. Detección de fallos en el sistema de riego.

Sensor de Conductividad

Seguimiento de la salinidad y ajuste de la fertirrigación.

Sensor de HR y Tª Ambiente

Integral térmica y horas frío para seguimiento fenológico.

Imagen Satelital

Identificación de zonas heterogéneas y colocación óptima de sensores.

FAQs

Lo que nos preguntan en leñosos.

Depende de la heterogeneidad del suelo y el número de sectores de riego. Como orientación, una instalación inicial en 50 ha con varios sectores suele resolverse con 4-6 puntos de medición a dos profundidades. El equipo de Plantae analiza cada caso con imagen satelital e información del suelo antes de proponer una configuración.
Sí. En olivares y almendros con riego de apoyo, el sensor es especialmente útil para saber cuándo el suelo realmente necesita esa aportación extra y cuánto aplicar. Evita riegos de apoyo innecesarios y detecta cuándo el cultivo está en situación de estrés real.
Sí. Todos los sensores de la explotación envían sus datos al mismo Plantae Manager. Puedes ver la evolución de la humedad por sector, comparar zonas y gestionar alertas diferenciadas para cada área.
Una instalación típica para un olivar con un sector de riego parte desde 1.099 €, incluyendo hub, dos sondas y análisis de suelo. Para varias zonas o sectores, el precio varía según la configuración.