En este vídeo, Busy expresa «Yo no riego a ciegas», y presenta una colaboración con la empresa Plantae para mostrar cómo la tecnología puede ayudar a los agricultores a usar mejor el agua, ahorrar costes y comprender mejor lo que ocurre bajo la superficie del suelo.
Yo no riego a ciegas
La idea principal es sencilla: muchas veces los agricultores riegan basándose en la experiencia o en lo que observan a simple vista, pero desconocen qué está pasando realmente en las capas donde trabajan las raíces.
Un riego a ojo puede provocar:
- Desperdicio de agua, generando encharcamientos y escorrentías.
- Problemas de crecimiento, estrés hídrico en la planta que altera su desarrollo.
- Y una menor eficiencia del cultivo, los frutos sufren una alteración en su calidad y cantidad.
Para solucionar esto, Plantae instala un sistema de sensores conectado a una estación alimentada por energía solar.
Los sensores permiten medir en tiempo real los parámetros siguientes:
- La humedad del suelo.
- La temperatura del suelo.
- La conductividad eléctrica (relacionada con la presencia de sales y nutrientes).
- La cantidad real de agua que circula por el sistema de riego.
Uno de los aspectos más interesantes es que los sensores se colocan a distintas profundidades, concretamente a 15, 30, 60 y hasta 90 centímetros, esto permite al agricultor de presumir de «yo no riego a ciegas».
Le permite saber cómo se comporta el agua en diferentes zonas del suelo, además puede mover los sensores sin ningún problema, para controlar diferentes partes de su finca:
- A 15 cm se observa la capa más superficial, donde la evaporación es mayor.
- A 30 cm se controla la zona donde suelen desarrollarse muchas raíces activas, dependiendo del tipo de cultivo.
- Con la profundidad de 60 o 90 medimos la profundidad de árboles frutales, almendro, olivo, pistacho…
Yo no riego a ojo ¿Y tú?
Gracias a estos datos, nos dice BusY en su vídeo, el agricultor puede saber si está regando demasiado, demasiado poco o en el momento equivocado.
También puede detectar pérdidas de agua, diferencias entre parcelas y problemas de salinidad o compactación.
Busy, explica que está utilizando el sistema en un terreno nuevo que todavía conoce poco. Aunque ya intuía que algunas zonas funcionaban mejor que otras, los sensores le están permitiendo confirmar esas diferencias con datos objetivos. Por ejemplo, ha descubierto niveles elevados de salinidad y comportamientos distintos entre sectores del mismo campo. Los sensores se pueden mover de un lugar a otro, con facilidad, eso permite poder tomar medidas de distintos puntos estratégicos.
El proceso de trabajo de Plantae incluye:
- Instalación de los sensores por parte de un técnico.
- Monitorización continua durante unos 15 días.
- Análisis de los datos recogidos.
- Asesoramiento personalizado mediante videollamada para optimizar el riego y el manejo del cultivo.
Según comenta Busy en el vídeo, el objetivo no es únicamente producir más, sino hacerlo de forma más sostenible, utilizando únicamente el agua necesaria y mejorando la salud del suelo.
También destaca que estos sistemas no están limitados a huertos hortícolas. Pueden adaptarse a cultivos de árboles frutales, cítricos, aguacates y otras explotaciones agrícolas de distintos tamaños.
Idea clave del vídeo «Yo no riego a ciegas»
La agricultura moderna ya no depende solo de la experiencia del agricultor. La combinación de sensores, análisis de datos y asesoramiento técnico permite entender mejor cómo funciona el suelo y tomar decisiones más precisas. Esto puede traducirse en ahorro de agua, reducción de costes y cultivos más saludables, algo especialmente importante en un contexto de sequías y escasez hídrica creciente.
Palabras de Busy: Hoy en Huerto de Cero os enseño una de las herramientas más interesantes que he probado últimamente para entender mejor el suelo, optimizar el riego y ahorrar agua de verdad: el sistema de sensores de Plantae…
Ver el vídeo al completo
Fuentes del artículo: Plantae agro
