La tecnología Plantae para el control del riego durante olas de calor, se basa en monitorizar el estado hídrico del cultivo y las condiciones ambientales, para ajustar el riego de forma dinámica. Su objetivo es evitar tanto el estrés por falta de agua como el exceso de riego, especialmente en episodios de temperaturas extremas.
Olas de calor
En las olas de calor, la demanda evaporativa de la atmósfera aumenta considerablemente. La clave es la prevención.
Un sistema como Plantae integra información procedente de sensores de:
- Humedad: Controla el estado hídrico del suelo.
- Temperatura de suelo: Mide la temperatura radicular.
- Humedad ambiental: Mide la temperatura exterior.
- Radiación solar: Controla la evapotranspiración.
- Temperatura compost: Imprescindible a distintas profundidades, para control de la actividad biológica.
- Pluviómetro: Midiendo cada evento de lluvia.
- Anemómetro: Los días de viento generan mayor evapotranspiración.
- Humedad relativa y Temperatura ambiente: Mide integral térmica, horas frío, DPV, punto de rocío y humectación foliar
Aplicaciones de la tecnología Plantae a las olas de calor
Con los datos de los sensores, caudalímetro y estación meteorológica para agricultura, el agricultor toma decisiones correctas actualizadas en tiempo real en su App:
- Anticipar las necesidades de agua antes de que aparezca el estrés hídrico y cierre de estomas, (Los estomas del olivo – Factores que influyen en su cierre-Estrés hídrico
- Incrementar la frecuencia de riego. sin necesariamente aumentar el volumen total.
- Evitar pérdidas por escorrentía.
- Adaptar el riego a la evolución de la ola de calor.
El agricultor, mediante el control del cultivo con ayuda de las gráficas puede:
- Mantener la humedad del suelo dentro del rango óptimo.
- Reducir el cierre estomático durante las horas de mayor temperatura.
- Disminuir la caída de frutos y flores.
- Mejorar el rendimiento y la calidad de la cosecha incluso durante olas de calor extremas.
- Conseguir que la planta se recupere mejor del impacto de la ola de calor.
En general es mejor hacer riegos preventivos, antes del pico térmico, que esperar a que el cultivo manifieste síntomas de estrés. Imprescindible adelantarse al menos 48 horas a la ola de calor.
Especialmente importante este aporte previo en:
- Olivo.
- Viñedo.
- Almendro.
- Cítricos.
Control en cultivos hortícolas como:
- Tomate.
- Pimiento.
- Pepino.
- Lechuga.
Toma de decisiones ante olas de calor
Los sensores Plantae durante una ola de calor pueden ayudar al agricultor a tomar decisiones cómo:
- Realizar varios pulsos cortos de riego a lo largo del día, mejor que uno intensivo.
- Mantener una humedad uniforme en el bulbo húmedo.
- Reducir el estrés térmico y el marchitamiento.
- Favorecer la absorción de nutrientes.
- Conseguir disminuir problemas fisiológicos asociados al calor, como necrosis apical o pérdidas de firmeza.
Beneficios que aporta la tecnología durante las olas de calor
Programación del riego | Regando a ojo | Seguir las gráficas de los sensores Plantae |
Respuesta a la ola de calor | Reactiva | Predictiva |
Consumo e agua | Excesiva o insuficiente | Optimizado |
Estrés hídrico | Mayor probabilidad | Reducido |
Producción | Disminuye | Más estable |
Eficiencia del agua | Menor | Óptima |
Optimiza con tecnología Plantae y verás los resultados
Cuando el sistema está correctamente configurado, los casos de éxito nos confirman:
- Ahorro: Entre un 10–40 %, dependiendo del cultivo y del manejo previo.
- Eficacia: Mejora el rendimiento de la cosecha.
- Estrés: Menor estrés fisiológico durante olas de calor.
- Rendimiento: Mejor estabilidad en el rendimiento, uniformidad y la calidad de la producción.
La ventaja principal durante una ola de calor no es únicamente aportar más agua, sino aplicarla en el momento adecuado, con la frecuencia adecuada y en la cantidad precisa, de forma que la planta mantenga su actividad fisiológica sin desperdiciar recursos. Este enfoque resulta especialmente valioso tanto en cultivos tradicionales leñosos como en sistemas intensivos de alta productividad, donde las pérdidas por estrés térmico pueden ser muy elevadas.
Control técnico: Sin datos de suelo en tiempo real, ese ajuste se hace prácticamente a ciegas, — y el margen de error—, en las olas de calor es mucho mayor del que parece.



