Hortícolas

Ciclos cortos, rotaciones frecuentes, exigencia máxima. Los hortícolas no perdonan los errores de riego.

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En cultivos hortícolas, un exceso de agua en el momento equivocado puede arruinar un ciclo. Un déficit en fases críticas puede comprometer la calidad y el calibre. La conductividad mal controlada en fertirriegos intensivos acaba en fitotoxicidad. Plantae lleva más de ocho años instalando sensores en invernaderos y cultivos hortícolas al aire libre en toda España y varios países más.
Por qué los hortícolas necesitan datos

Cada semana importa. Y cada riego también.

El cultivo hortícola tiene ciclos cortos, márgenes ajustados y una alta demanda de agua y nutrientes en períodos muy concretos. A eso se añade que muchas explotaciones trabajan con rotaciones de cultivo, lo que significa que el perfil de necesidades del suelo cambia varias veces al año.

Sin datos del suelo en tiempo real, ajustar el riego y la fertirrigación a cada cultivo y cada fase del ciclo es difícil. Se tiende a regar de más por precaución, o a seguir el protocolo del cultivo anterior aunque las condiciones del suelo sean diferentes. Con datos de humedad y conductividad en continuo, el técnico puede adaptar la estrategia en tiempo real.

Qué controlamos en hortícolas

Las variables que marcan la diferencia en ciclos cortos.

Humedad del suelo a distintas profundidades

Saber si el agua de riego está llegando a la zona radicular — y solo a ella — permite ajustar la duración y frecuencia de los riegos con precisión. En hortícolas con gotero enterrado o en invernadero, esa información es especialmente crítica porque la inspección visual del suelo no es fácil.

Conductividad eléctrica

En cultivos con fertirriegos frecuentes e intensivos, el control de la conductividad es esencial para evitar la acumulación de sales por encima de los umbrales perjudiciales. El sensor detecta el efecto de cada fertirriego y los lavados de sales, permitiendo ajustar las dosis con criterio real.

Temperatura de subsuelo

En cultivos de ciclo corto y en invernadero, la temperatura del suelo condiciona la velocidad de mineralización del nitrógeno y la absorción de nutrientes. Conocer ese dato permite ajustar el momento óptimo para los aportes nutricionales.

Caudal por sector

En explotaciones con varios sectores o invernaderos, el caudalímetro permite verificar que el agua llega con el caudal correcto a cada zona y detectar desviaciones o fallos en el sistema antes de que afecten al cultivo.

Caso de uso

Resultados documentados en hortícola.

Hortícola — reducción del 60% en aportes de agua
Un cliente con medición en continuo redujo los aportes de agua en el ciclo de cultivo activo, manteniendo la humedad en el rango óptimo y reforzando puntualmente en episodios críticos. La columna del riego marcó la estrategia: menos eventos, mejor controlados.
Configuración: 1 Hub + 2 sondas a 20 y 40 cm (humedad, conductividad, temperatura) + caudalímetro
Inversión: 1.099 € año 1 (instalación y análisis de suelo incluidos). 299 € de renovación anual.
Hortícola — manejo eficiente entre ciclos
Una empresa hortícola comparó dos ciclos consecutivos del mismo cultivo. El primer ciclo se gestionó con el protocolo habitual. En el segundo, guiándose por los datos de Plantae, logró una gestión mucho más eficiente del riego con menor consumo de agua.
Configuración: 1 Hub + 3 sondas a 30 y 60 cm (humedad, conductividad, temperatura)
Inversión: 1.420 € año 1.

Cultivos hortícolas con los que trabajamos

Más de 90 variedades. Adaptados a cada caso.
Tomate, pimiento, berenjena, pepino, sandía, melón, lechuga, espinaca, acelga, brócoli, coliflor, cebolla, ajo, alcachofa, espárrago, fresa, frambuesa, arándano, judía verde, guisante y otros cultivos hortícolas al aire libre e invernadero, en suelo y en sustrato.
En regadío y con riego de apoyo
Trabajamos tanto en hortícolas bajo plástico o malla con riego por goteo como en cultivos al aire libre con riego por aspersión o por surcos. La instalación se adapta al sistema de riego existente.
Por sectores o con varias parcelas
En explotaciones con varios sectores o parcelas diferenciadas, los sensores permiten gestionar cada zona de forma independiente desde el mismo panel. Plantae Manager muestra todos los datos integrados, con la posibilidad de añadir subzonas y filtrar por sector.
Cómo empezamos

Cuatro pasos desde la primera llamada hasta los primeros datos.

01

Reunión y propuesta personalizada
Analizamos el cultivo, el tipo de suelo, los sectores de riego y las necesidades del cliente para definir la configuración más adecuada.

02

Instalación
Nuestro equipo técnico instala los sensores y los configura con los algoritmos agronómicos adaptados al tipo de suelo y cultivo.

03

Formación y configuración del panel
A las dos semanas de la instalación, explicamos al cliente cómo interpretar los datos y cómo usar Plantae Manager.

04

Seguimiento agronómico
A mitad de campaña revisamos los datos junto al cliente y presentamos las primeras conclusiones y ajustes.

Productos y soluciones relacionadas

Lo que más se usa en hortícola.

Sensor de Humedad

Control del estado hídrico del suelo a distintas profundidades.

Sensor de Conductividad

Seguimiento de la salinidad y control de la fertirrigación.

Sensor de Temperatura en Suelo

Temperatura en la zona radicular. Clave para ajustar aportes nutricionales.

Caudalímetro

Control del agua aplicada por sector. Detección de fallos.

Decidir cuándo y cuánto regar

Cómo usar los datos del suelo para gestionar el riego con precisión.

FAQs

Lo que nos preguntan en hortícolas.

Sí. Los sensores funcionan tanto en invernadero como en exterior. La instalación se adapta al sistema de riego existente — goteo superficial o enterrado, aspersión — y la carcasa IP65 protege el dispositivo en cualquier condición.
Sí. Los parámetros del sensor se pueden reconfigurar al inicio de cada nuevo ciclo para adaptarlos al cultivo siguiente. El histórico de datos queda guardado en el panel y es consultable por campaña.
Depende del tamaño del invernadero y del tipo de suelo. En muchos casos, un punto de medición con sondas a dos profundidades es suficiente para un invernadero de tamaño estándar. El equipo de Plantae valora cada caso antes de proponer una configuración.
Una instalación básica con hub, dos sondas y análisis de suelo incluido parte desde 1.099 €. La renovación anual es de 299 €. El precio varía según el número de sensores y la configuración.