Extensivos
Grandes superficies, márgenes ajustados. En extensión, el agua es el mayor coste variable que puedes controlar.
Por qué los extensivos necesitan datos
Grandes superficies con variabilidad de suelo. Sin datos, el criterio es el mismo para toda la finca.
En cultivos extensivos, la variabilidad del suelo dentro de una misma parcela puede ser significativa. Zonas con suelo más arcilloso retienen el agua durante más tiempo; zonas más arenosas la pierden mucho más rápido. Si se riega con el mismo criterio para toda la superficie, unas zonas van a estar en exceso y otras en déficit.
Con sensores en puntos representativos de los distintos tipos de suelo de la parcela, el técnico puede conocer ese comportamiento y ajustar la estrategia de riego — o al menos entender por qué determinadas zonas de la finca producen menos que otras año tras año.
En cultivos con riego por pivot, donde no es posible sectorizar el riego, los datos siguen siendo útiles para optimizar la frecuencia y duración de los riegos de la vuelta completa y para comparar el comportamiento de distintas zonas de la finca.
Qué controlamos en extensivos
Humedad, temperatura y conductividad adaptados a grandes superficies.
Humedad del suelo para decidir cuándo regar
El dato fundamental en extensivo es saber cuándo el suelo ha bajado a niveles que justifican una nueva aportación de agua. Con sensores a dos profundidades en puntos representativos de la finca, el técnico puede tomar esa decisión con datos objetivos en lugar de basarse en el calendario o en la inspección visual.
Temperatura de subsuelo para optimizar la siembra y los aportes
En cultivos de primavera como maíz, girasol o soja, la temperatura del suelo en el momento de la siembra condiciona la velocidad y uniformidad de la emergencia. Con datos de temperatura de subsuelo, es posible identificar el momento óptimo de siembra y ajustar los primeros aportes nutricionales al estado real del suelo.
Conductividad para el control de la fertirrigación
En maíz, alfalfa y otros cultivos extensivos con fertirrigación, el control de la conductividad permite verificar que los aportes nutricionales están llegando a la zona radicular y que no se están acumulando sales por encima de los umbrales perjudiciales.
Estación meteorológica para gestión agronómica completa
En grandes explotaciones, la combinación del sensor de humedad con los datos climáticos propios — temperatura, lluvia, viento, radiación — permite calcular la evapotranspiración real del cultivo y gestionar el riego de forma mucho más precisa que con datos de estaciones externas.
Cultivos extensivos con los que trabajamos
Maíz, alfalfa, cereal, patata y muchos más.
Maíz y otros extensivos de verano
Alfalfa y praderas
Patata
Cereal con riego de apoyo
Productos y soluciones relacionadas
Lo que más se usa en extensivo.

Sensor de Humedad
Control del estado hídrico del suelo. Base para las decisiones de riego.

Sensor de Temperatura en Suelo
Temperatura en la zona radicular. Clave para siembra y aportes nutricionales.

Sensor de HR y Tª Ambiente
Datos climáticos propios. Integral térmica y DPV para ajuste del riego.

Pluviómetro
Lluvia real en tu parcela para ajustar el riego según la precipitación.

Saber la humedad de mi suelo
Cómo interpretar los datos del suelo para gestionar el riego.