Extensivos

Grandes superficies, márgenes ajustados. En extensión, el agua es el mayor coste variable que puedes controlar.

Solicita asesoramiento hoy mismo.
En cultivos extensivos, el riego representa una parte importante de los costes de producción. La diferencia entre regar cuando el suelo lo necesita y regar por calendario puede ser significativa en términos de agua, energía y fertilizantes consumidos. Plantae trabaja con maíz, alfalfa, patata, girasol, soja y otros extensivos en España y varios países, con sistemas de riego por pivot, aspersión y goteo.
Por qué los extensivos necesitan datos

Grandes superficies con variabilidad de suelo. Sin datos, el criterio es el mismo para toda la finca.

En cultivos extensivos, la variabilidad del suelo dentro de una misma parcela puede ser significativa. Zonas con suelo más arcilloso retienen el agua durante más tiempo; zonas más arenosas la pierden mucho más rápido. Si se riega con el mismo criterio para toda la superficie, unas zonas van a estar en exceso y otras en déficit.

Con sensores en puntos representativos de los distintos tipos de suelo de la parcela, el técnico puede conocer ese comportamiento y ajustar la estrategia de riego — o al menos entender por qué determinadas zonas de la finca producen menos que otras año tras año.
En cultivos con riego por pivot, donde no es posible sectorizar el riego, los datos siguen siendo útiles para optimizar la frecuencia y duración de los riegos de la vuelta completa y para comparar el comportamiento de distintas zonas de la finca.

Qué controlamos en extensivos

Humedad, temperatura y conductividad adaptados a grandes superficies.

Humedad del suelo para decidir cuándo regar
El dato fundamental en extensivo es saber cuándo el suelo ha bajado a niveles que justifican una nueva aportación de agua. Con sensores a dos profundidades en puntos representativos de la finca, el técnico puede tomar esa decisión con datos objetivos en lugar de basarse en el calendario o en la inspección visual.

Temperatura de subsuelo para optimizar la siembra y los aportes
En cultivos de primavera como maíz, girasol o soja, la temperatura del suelo en el momento de la siembra condiciona la velocidad y uniformidad de la emergencia. Con datos de temperatura de subsuelo, es posible identificar el momento óptimo de siembra y ajustar los primeros aportes nutricionales al estado real del suelo.

Conductividad para el control de la fertirrigación
En maíz, alfalfa y otros cultivos extensivos con fertirrigación, el control de la conductividad permite verificar que los aportes nutricionales están llegando a la zona radicular y que no se están acumulando sales por encima de los umbrales perjudiciales.

Estación meteorológica para gestión agronómica completa
En grandes explotaciones, la combinación del sensor de humedad con los datos climáticos propios — temperatura, lluvia, viento, radiación — permite calcular la evapotranspiración real del cultivo y gestionar el riego de forma mucho más precisa que con datos de estaciones externas.

Cultivos extensivos con los que trabajamos

Maíz, alfalfa, cereal, patata y muchos más.

Maíz y otros extensivos de verano
Maíz, girasol, sorgo, soja. Cultivos con alta demanda hídrica en verano y con gran variabilidad de producción según el manejo del riego. Plantae tiene experiencia con instalaciones en maíz en Huesca, Albacete y otras zonas maiceras de España.
Alfalfa y praderas
La alfalfa es uno de los cultivos con mayor consumo de agua por hectárea. La monitorización de la humedad del suelo permite ajustar la frecuencia de riego a las necesidades reales del cultivo y reducir el número de riegos sin comprometer el rendimiento por corte.
Patata
La patata es especialmente sensible al exceso de humedad — que favorece enfermedades como la rizoctonia o la podredumbre — y al déficit en el período de tuberización. Con sensores a distintas profundidades, el técnico puede mantener el suelo en el rango óptimo durante todo el ciclo.
Cereal con riego de apoyo
En zonas semiáridas donde el cereal se cultiva en secano con riegos de apoyo puntuales, los sensores permiten identificar los momentos críticos del ciclo — encañado, espigado — en los que un riego de apoyo tiene mayor impacto en el rendimiento.

Productos y soluciones relacionadas

Lo que más se usa en extensivo.

Sensor de Humedad

Control del estado hídrico del suelo. Base para las decisiones de riego.

Sensor de Temperatura en Suelo

Temperatura en la zona radicular. Clave para siembra y aportes nutricionales.

Sensor de HR y Tª Ambiente

Datos climáticos propios. Integral térmica y DPV para ajuste del riego.

Pluviómetro

Lluvia real en tu parcela para ajustar el riego según la precipitación.

Saber la humedad de mi suelo

Cómo interpretar los datos del suelo para gestionar el riego.

FAQs

Lo que nos preguntan en extensivos.

Sí. El sensor se instala enterrado en el terreno para no interferir con el paso de la maquinaria ni con el sistema de riego. Con pivot, los datos de humedad permiten optimizar la frecuencia y duración de las vueltas, aunque no es posible sectorizar el riego.
Depende de la variabilidad del suelo y del sistema de riego. En una parcela homogénea de 20-30 ha, con frecuencia es suficiente con 2-3 puntos de medición en zonas representativas. En parcelas con suelos muy heterogéneos, puede ser necesario más puntos. El equipo de Plantae analiza cada caso.
Sí. El sensor puede instalarse completamente enterrado con las varillas a la profundidad necesaria. El protocolo de instalación se adapta al sistema de riego y a la maquinaria de la explotación.
Sí, especialmente en secanos con riego de apoyo o en zonas donde las lluvias son irregulares. El sensor permite saber si el suelo tiene reservas suficientes o si un riego de apoyo mejoraría el rendimiento en una fase crítica.
Contacta con el equipo para recibir un presupuesto adaptado a tu caso. El precio depende del número de sensores, el tipo de suelo y la configuración del sistema de riego.