La arena tiene una baja capacidad de retención de agua, por lo que afirmar que un desierto puede llegar a ser fértil a la vez que rentable y práctico es muy difícil, pero todo puede cambiar.
Desierto y tierra fértil
Siempre se ha considerado que el desierto no es fértil, además cada año dejan de ser fértiles 12 millones de hectáreas debido a:
- La desertificación provocada por la sequía.
- La deforestación.
¿Se puede por tanto decir que un desierto no puede llegar a ser fértil?
Gracias a Kristian Morten Olesen, científico noruego, podemos decir todo lo contrario, ya que ha diseñado un proceso con las características siguientes:
- Las partículas de arena sean recubiertas por una capa de arcilla que hace que sus propiedades físicas cambien completamente.
- Que tengan mayor facilidad de unión con el agua aumentando su capacidad de retención.
Este producto denominado Liquid Nanoclay (LNC) se introduce en la arena y va creando una capa fértil aproximadamente de medio metro de profundidad.
En el oasis de Al Ain (Emiratos Árabes Unidos), y bajo unas condiciones altamente extremas con temperaturas de hasta 50 ͦC, Faisal Mohammed Al Shimmari ha conseguido cultivar reduciendo más de un 50% el gasto de agua con esta nueva técnica.
DIFICULTADES DEL PROYECTO
Aunque los avances y resultados han sido sorprendentes, el coste para realizarlo es elevado, pues viene a costar esta práctica aproximadamente entre los 2000 y los 9000 dólares por hectárea dependiendo del tamaño del proyecto que se quiera llevar a cabo.
Este avance que puede suponer un vuelco importante en la reconversión de suelos para determinadas zonas agrícolas y de cultivo en un principio se comenzará implementando en gobiernos municipales y productores locales, pero con el tiempo seguro que se irá adaptando la totalidad de los agricultores.
Gracias a Olesen podemos decir que la relación entre desierto y tierra fértil es cada vez mayor, y con ello la recuperación de terrenos.
Fuente del artículo: BBC y El Mundo