En esta ocasión visitamos una plantación de pistacho en Ávila.

Ya dedicamos un artículo al cultivo del pistacho y en el mapa se puede observar como las provincias del sur de Castilla y León, aún teniendo un clima algo condicionado, apuestan cada vez más por las plantaciones de pistacho.

Las plantaciones jóvenes de pistacho están siendo una nueva forma de cultivo para muchos agricultores, que apuestan por una inversión de futuro.

El pistacho en Ávila

La provincia de Ávila se adapta en casi todos los parámetros a la producción de pistacho, salvo por el riesgo de heladas tardías en la primavera y las lluvias fuera de época.

Los meses de marzo, abril y mayo pueden ser muy variables presentando medias que pueden variar entre 7 y 15 grados y descendiendo la temperatura nocturna bastante. Esto influye negativamente en la floración del pistacho.

También los otoños pueden resultar variables y alterar la producción.

Otro factor a tener en cuenta es el viento del norte. Influye en las plantaciones que deben tener un borde con más pistacho macho para mejorar la polinización como ya explicamos en otro artículo.

Control del riego con sensores de humedad Plantae
Control del riego con sensores de humedad Plantae

Por último el clima de verano es caluroso con altas temperaturas diurnas que favorecen la transpiración y por tanto pueden ejercer en la planta un estrés hídrico que altere el normal crecimiento del fruto. Aunque por excelencia el pistacho es una planta que se aclimata bien a temperaturas extremas de inviernos muy fríos y veranos calurosos.

La implantación de un riego por goteo controlado por sensores es más que recomendable. Favorece el desarrollo de la producción y la calidad.

Riego controlado - pistacho en Ávila
Riego controlado – pistacho en Ávila

Futuro del pistacho en Castilla y León

El cultivo del pistacho en esta Comunidad es escaso. Vemos algunas plantaciones en Salamanca, Ávila, Segovia, Zamora, Palencia y Valladolid. La plantación más antigua de la Comunidad está en Tagarabuena en la provincia de Zamora.

Cómo no es un cultivo muy arraigado, se están haciendo cursos de poda, que es la única dificultad que presenta.

La pega que tienen los agricultores, además del clima, es que el pistacho tiene un tiempo de espera para la producción de unos seis o siete años.

La buena comercialización y la gran demanda del mercado es lo que anima a su plantación.

Clima condicionado a la climatología de zonas de pistacho