Sensores de humedad y sondas para controlar tus cultivos



Aguacate intensivo

El sistema productivo de aguacate ecológico e intensivo, aumenta considerablemente en España. El que mejor calidad obtiene es el que se cultiva con riego controlado por sensores y sondas agrícolas de humedad, temperatura y conductividad.

¿En qué consiste el cultivo de aguacate ecológico e intensivo?

El aguacate ecológico e intensivo es el que sigue las pautas de:

  • La agricultura ecológica.
  • Esté libre de productos fitosanitarios.
  • Tiene un porcentaje de árboles por hectárea elevado.
  • Está diseñado para poder cuidar al aguacatero.
  • La recolección se efectúe de la forma más fácil posible.

Al aumentar la población de árboles, las exigencias de agua y nutrientes se elevan, aparece el problema de la degradación del suelo y del gasto elevado de agua con el correspondiente aumento de salinidad que perjudica a la larga al cultivo.

La mejor manera de evitar los problemas es controlarlos, tanto para el cuidado del medio ambiente cómo del suelo.

El cultivo del aguacate ecológico e intensivo consiste precisamente en aumentar su producción y a la vez cuidar el suelo evitando fertilizantes y fitosanitarios y sin bajar la calidad.

Cuidados del aguacate ecológico

Podemos distinguir varios factores a la hora de obtener un aguacate ecológico:

Calidad del agua

El aguacate necesita mucha agua y a la vez es sensible a la salinidad. Ambos problemas se pueden minimizar con

  • La calidad del agua con un análisis en laboratorio.
  • El control del suelo por sensores agrícolas de humedad, temperatura del subsuelo.
  • Las sales deben ser controladas con sensores de conductividad.

Si la humedad es la necesaria y nunca excesiva porque está debidamente controlada en tiempo real, el aguacatero absorbe el agua que necesita y los nutrientes en su justa medida.

Los encharcamientos pueden hacer que se pudran las raíces o que proliferen los hongos.

La salinidad se produce por el efecto de la evaporación y se van acumulando en la superficie en forma de costra. A la vez impiden que el aguacatero absorba los nutrientes debidamente. Se altera la atmósfera del suelo porque el aire entra con dificultad. La planta dispone de menos oxígeno en su entorno radicular.

El aguacate es muy sensible a la salinidad. Este es un problema que se incrementa en los cultivos intensivos y debemos evitar que se produzca.

Evitar la evaporación

Para evitar la evaporación del agua del suelo lo mejor es un riego por goteo, incluso es más favorable el goteo enterrado, cómo ya expusimos en otro artículo.

Además controlar la humedad del bulbo húmedo en tiempo real. Las raíces del aguacate son muy superficiales y los bulbos húmedos no necesitan ser muy profundos. Los riegos deben ser cortos, frecuentes y ajustados a la necesidad del árbol.

Otro factor positivo es cubrir el terreno con hojarasca, bien de la poda de los árboles o de los rastrojos de las malas hierbas que crece en el suelo. Este ramaje tiene además la ventaja de albergar insectos que favorecen la polinización.

Esto también nos va a servir como nutrientes cuando esta materia vegetal se descompone. De esta forma aumenta la materia orgánica del suelo y evitamos la necesidad de añadir fertilizantes.

La propia copa del árbol evita que las malas hierbas crezcan cerca del tronco, así no le quitan nutrientes. Cuando el aguacatero es joven es conveniente quitarlas o proteger el entorno del tronco con una malla. De esta forma el árbol crece más robusto.

Las fertilizantes

Deben ser lo más ecológicos posibles. excrementos de animales, rastrojos y minerales que el árbol necesite sin que se acumulen en el suelo.

Evitar también los fitosanitarios. Con un buen control del riego podemos evitar los hongos que son el principal enemigo del aguacatero.

Oxigenación del suelo

La atmósfera del suelo es un factor clave en el cultivo del aguacate. Es conveniente remover el terreno antes de la plantación y después de vez en cuando para que las raíces tengan abundante oxígeno.

Cómo ya indicamos evitar que se produzca la costra de sales. La aireación y el control de la humedad son dos factores clave para que el aguacate crezca fuerte y sano.

También controlar un buen manejo de minerales que necesita para su desarrollo. Especialmente el nitrógeno.

Con todos estos factores podemos conseguir que la plantación intensiva produzca aguacates de calidad a la vez que reducimos los gastos de agua y energía.

Fuentes

Plantae Agro

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